ALBERGUE INFANTIL
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Se le denomina Wurmbrand en homenaje a nuestro querido hermano, Rev. Richard Wurmbrand y a su amada esposa, nuestra muy estimada hermana Sabina. Esta bella pareja de cristianos sufrió por más de 14 años de encarcelamiento, tortura física y sicológica por el "delito" de predicar el Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, primero en manos de los nazis y posteriormente en manos de los comunistas de Rumania, su patria.
En el Perú, no hace mucho hemos sufrido la presencia de los comunistas en dos grupos terroristas llamados "Sendero Luminoso" y el M.R.T.A. Presencia que ha significado la destrucción de innumerables propiedades de incontable valor económico así como la pérdida de más de cien mil vidas humanas, y el desplazamiento y abandono de su lugar de origen de cerca de medio millón de campesinos. Provocando como consecuencia una marcada pobreza económica, moral y espiritual
Frente al cuadro dantesco de tragedia que sufrió el Perú y que hoy se refleja en los verdaderos victimados de esta insana acometida marxista, encontramos miles de niños huérfanos como producto de la percepción de asesinatos y ultrajes acometidos a sus padres y parientes más cercanos, sufren actualmente a su corta edad de 11 ó 12 años traumas sicológicos en mayor o menor grado. Así como el terrible proceso de adaptación que tuvieron que padecer luego de ser obligados a abandonar sus casas, buscando refugio en las capitales de provincias como en la gran capital del Perú, Lima.
Se dieron con la cruda realidad, que a pesar de contar la ciudad de Lima con más de 7 millones de habitantes, que se dicen "cristianos" no encontraron a nadie que limpiara sus lágrimas de sufrimiento o alguien que les regalara una simple mirada de amor, o una sonrisa que irradiara bondad. Más, recibieron la incomprensión y el desprecio generalizado de rechazo y menosprecio que no es muy difícil observar en las pobladas calles de Lima.
Estos niños están dispersos en todo el país, pero agrupados sobremanera en la capital, ellos se ven obligados a hacerle frente a la vida con sus escasos recursos, vale decir fuerzas, niños que por sus muchas responsabilidades de sobrevivencia propia, y de sus hermanos menores son bien denominados niños- adultos.
La vida suele ser más difícil de lo que ellos pueden lograr porque ante el intento de ganar dinero honradamente limpiando autos o lustrando calzados, el hambre y la inclemencia no pareciera bastarle, obligándolos en principio a pedir limosna y posteriormente a prostituirse y a robar, llevándolos finalmente al consumo del alcohol y de las drogas como una manera de huir y olvidar momentáneamente su situación. Es en este trance donde la autoridad policial los recoge y los lleva a unos, a Centros de Menores de la ciudad donde son tratados como animalitos o como seres aberrantes, sin provocar la más mínima preocupación de cuidado y limpieza y mucho menos de cariño por ellos.
Y otros son conducidos a Reformatorios de Menores que es la antesala a la Penitenciaria, formándolos y convirtiéndolos más tarde en seres renegados inescrupulosos y hambrientos de cobrarle a la Sociedad lo que en su más tierna edad, ésta le negó...Un poquito de Amor.
¿Que hemos dejado de hacer por los niños huérfanos? Nuestra indolencia creando un delincuente a destruido una vida y condenado un alma.
Actualmente niños de 3 y 4 años de edad, nacidos en la postrimería de la ya finiquitada guerra terrorista, ajenos a toda acción política, viven en una hora donde se desarrolla la peor crisis económica, moral y espiritual que le ha tocado vivir en su larga historia al Perú.
Los padres de estos niños vivieron con la angustia y el temor constante de ser capturados y forzados por los senderistas como por los tupacamarus y ser reclutados engrosará la fila de asesinos, y dejar a sus esposas e hijos en el más completo desamparo con 5 ó 6 hijos menores. Las madres de los esposos reclutados por los subversivos y viudas de los mismos vivieron una vía crucis, al extremo que las lágrimas de sus ojos se secaron de tanto llorar, la pregunta que laceraba sus mentes y sus corazones fue: ¿Que haré para alimentar a mis hijos? El dolor y la angustia iban en aumento cuando el escaso recurso se agotaba, el dolor y la desesperación se acrecentaba cuando uno de los niños enfermaba, y aun la pequeña fortaleza finalmente se rompía cuando el niño moría.
El "HOGAR WURMBRAND" nace en estas horas cruciales para los niños huérfanos y desamparados, los cristianos no podemos ni debemos ser indiferentes al dolor del desvalido, a la tragedia que viven los pequeños, no existe justificación para cualquiera que se llame cristiano a negar un poquito de cariño a estos niños que no tienen padre ni madre, no pueden negarles un poquito de amor ternura y bondad. Los que trabajamos en el albergue infantil estamos convencidos de ello, y a partir de allí parte nuestro compromiso de cuidarlos, protegerlos y quererlos como verdaderos hijos que Dios nos ha dado.
En el "HOGAR WURMBRAND" se le brinda al niño alimento caliente, ropa limpia, cama abrigadora, y lo primordial una formación académica y espiritual sólida. Que los convierta mañana más tarde en hombres y mujeres de bien, y lo más importante en buenos líderes cristianos que conocieron la Palabra de Dios en su más tierna infancia.
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